27 de agosto de 2008

Contrastes del hambre en América Latina

Lectura: 2 minutos

Un colega de Univision, me pidió publicar una nota con un tratamiento diferente sobre el tema para el medio en el que trabaja.

Relevamiento mediante, mezclar estadísticas de pobreza, cuando intento transitar un sendero de armonía, no hace más que sacarme de mi centro; más cuando tengo que hablar de la vida y sufrimiento de otros por culpa de OTROS.

Si bien algunos indicadores generales de pobreza mejoraron en los últimos 10 años, el problema sigue latente en un continente con capacidad para producir alimentos, sustentarse y exportar masivamente. Es por ello que hablar de hambre en América Latina es hablar de “poder” y “no poder”.

Poder, de los países y sus propios gobernantes que por incapacidad de gestión y ambiciones desmedidas, destruyen la educación y cultura de pueblos, fomentando así el crecimiento exponencial de ciudadanos con escasos derechos, producto de la desnutrición y analfabetismo como pasaporte para que todo el tejido social de esas naciones sufran las consecuencias del deterioro con complejas implicancias en la distribución de la riqueza y la potenciación de la discriminación social.

Un pueblo con bajas defensas es el más fácil de dominar, inyectándole todas las miserias para el individuo afectado y las generaciones futuras.

Los multimedios y el bombardeo masivo de publicidad, sólo permiten hacer más infelices a los que menos tienen o lo que es peor, más violentos para arrebatarlo.

No poder aspirar al poder, al crecimiento como sociedad, es la contraparte que se ve reflejada en las carencias individuales – sin expectativas-, que genera personas sumisas en muchos casos, como en la época de las colonias y blancos fáciles para ser manipulados por políticos de turno.

Los factores intervinientes que definen nuestra incompetencia por falta de producción de bienes con valor agregado son variados: aspectos culturales, educativos, climáticos, deudas económicas incalculables que confiscan al país por siglos, infraestructura y la alimentación, que en última instancia, es la que forma el temperamento y la actitud para luchar en la vida. Si bien la falta de comida en la dieta es vital en los primeros años de vida y marca su desarrollo, existe un hambre proyectado de conocimiento que hace imposible abordarlo y quizás sea internet, la herramienta que achique la brecha del conocimiento entre ricos y pobres.

Tuvimos verdaderos líderes. Fuimos una poderosa fuente del saber desafiando las alturas. Nuestros antepasados cruzaron los Andes, se instalaron en Machu Pichu con sabiduría milenaria, y crearon importantes construcciones de altura, siempre con el objeto de alabar y estar más cerca de Dios.

Mientras Estados Unidos colgó satélites en el espacio y llegó a la luna, hoy arriban nuevos aires políticos en América del Norte con candidatos como Barack Hussein Obama, un musulmán que se transformó al cristianismo para aspirar a la presidencia y que, por sus creencias, puede ir mucho más arriba de la luna.

Es esa misma luna la que ilumina su humanidad en New York, y a la de su hermano que en una aldea en Kenia en condiciones paupérrimas que sobrevive con un dólar al mes.

No olvidemos que el islamismo extremo aseguró, luego del atentado a las torres gemelas, que a Estados Unidos lo va a destruir desde adentro. Me cae simpático el candidato, no dudo de su capacidad, pero no dejar de generarme inquietud.

lo me pregunto si se erradicaría el hambre en latinoamericana con una relación distinta, y para ello, nada mejor que ver algunos indicadores del hambre y desnutrición del continente que más alimentos exporta:

- Cada 5 segundos muere un niño de hambre 1 y el hambre mata a más personas que el sida, la malaria y la tuberculosis juntas 2.

- 53 millones de personas en América Latina y el Caribe no tienen alimentos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas nutricionales –en su mayoría niños y mujeres.-

- Una de cada ocho personas en la región se acuesta con hambre, y cerca de las dos terceras partes de los niños y niñas menores de cinco años de la región, sufren anemia.3

-En los primeros 3 años de vida la desnutrición hace estragos irreversibles en la vida de una persona y de un país (escaso desarrollo psicofísico, educación con deserción, baja inteligencia y menor productividad).4

En síntesis, los países en vías de desarrollo debemos aceptar nuestros errores y no volverlos a cometer como señal de crecimiento.

Al mismo tiempo, debemos aprender a no victimizarnos, ser buenos vecinos y actuar como naciones maduras e integradas, sin esperar una figura del primer mundo que nos resuelva nuestros problemas. Hagámoslo bien nosotros para que en el largo plazo esto cambie. En positivo. El pulmón de vida –alimentos, agua dulce, medio ambiente – está en Latinoamérica. Preservémoslo.

Autor del texto: Tendencia Vital

1 inseguridad alimentaria en el mundo FAO 2003. 2 ibid. 3 Hunger and under- nutrition: LAC regional perspective. May 2006. 4 Improving Child Nutrition for sustainable Poverty . Harold Alderman 2004.


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2 comentarios:

  1. Tendencia,
    Hiciste una acertada visión que lleva a una reflexión profunda, de lo que se vive hoy en latinoamerica.
    Un texto impecable...si bien estaba al tanto, no lo había leído.
    Interesantísimo.

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  2. Costó y por suerte estuvo a la altura de la expectativa de quienes lo solicitaron.
    Un beso

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